En Enero de este año 2022 publicaron un artículo sobre nuestro último álbum TERRA en el blog New York Music Daily.

El artículo hace una exposición sobre nuestra música que nos ha conmovido, y destaca como nuestra técnicas vocales son realmente impresionantes. Según sus palabras: « Ni los agudos tenuemente sepulcrales ni los bajos estigios existen en la mayoría de la música para la voz humana », « pocos grupos corales exploran una extensión tan amplia del sonido».

Y respecto a nuestro álbum TERRA lanzado el pasado Octubre de 2021: « No ha habido ningún álbum como este lanzado en el pasado reciente, tal vez nunca, razón para esperar cualquier otra magia que el grupo pueda conjurar en la próxima entrega. »

Además, va describiendo musicalmente cada tema del álbum TERRA:

« interpretado como un todo contiguo, comienza con Eter, una sola nota de re cantada al unísono hasta que algunos de los cantantes alcanzan un par de octavas más bajas para un anclaje gutural. En este punto, los armónicos oscilan en el fondo. A partir de ahí, el grupo entra en Astral, uniéndose lentamente en un tema a la deriva con suaves glissandos masivos y notas largas y sostenidas que se mueven a través de una imagen sónica, un elegante intercambio de voces en el espacio profundo. El ritmo cae en un marea sonora envolvente e incómoda, y luego el contrapunto vuelve a subir.

El grupo le da la vuelta al guión con Ardhi (tierra en swahili), con un ritmo alegre y percusivo del oeste de África, con graves masculinos y armónicos en espiral enfrentados a las mujeres triunfantes.

En Akasha (que en sánscrito significa «éter») se vuelve a la quietud de otro mundo. Los hombres del coro abren Sa Mantra (sa significa «tierra» en tibetano) con un canto grave, inspirado en una frase común en la música carnática y en los ejercicios de calentamiento vocal. A partir de ahí, construyen un tema en clave menor con una fuerte carga de blues.

Un solo expresivo y lastimero de uno de los hombres, como la llamada de un muecín, ocupa el primer plano sobre un fraseo alusivamente cromático en el siguiente segmento, Ancestral, antes de que el conjunto se lance a un impulso entusiasta e insistentemente rítmico. En Khörzün («tierra» en lengua tuvana) es donde más resuenan las tradiciones corales de Asia Central, a través de capas de armónicos que resuenan y un ritmo transiberiano galopante.

El coro cierra con Gea (la deidad griega de la tierra), con un solo de violín de Farran Sylvan James que introduce una hipnótica deriva descendente.»

Os dejamos el enlace al artículo : https://newyorkmusicdaily.wordpress.com/2022/01/04/muom/