Festival Pedra Viva (Menorca) 15/07/2020

Atmósfera MuOM

La segunda entrega del festival de este año llegaba de la mano del grupo de canto difónico MuOM, conformado por 8 cantantes de diferentes procedencias y con el objetivo común de una exploración vocal que los lleva a un terreno que va mucho más allá de la técnica del canto armónico y deviene también una experiencia espiritual de comunión coral. Según sus propias palabras, “un concierto de MuOM es una experiencia sonora para todos los públicos, de conexión con la vibración y el silencio …”

El canto armónico o difónico es una técnica que proviene del centro de Asia y de las estepas euroasiáticas que consiste en modular la voz para que suenen dos sonidos al mismo tiempo. Se trata de poner en uso las llamadas “falsas cuerdas vocales” y emitir el sonido fundamental y al mismo tiempo algunos de los armónicos que lo acompañan y que con la técnica clásica no percibimos. Una técnica que requiere de un estudio y formación específicas y que el grupo vocal MuOM lleva explorando (y también difundiendo con talleres de formación) desde 2008, donde encontramos sus inicios.

La suya es una música de creación propia, minimalista y vanguardista, sin palabras, basada en la fusión vocal, que invita al recogimiento interior ya una experiencia, más que sonora, sensorial y quizá también extrasensorial (dependiendo del grado de inmersión de cada uno) .

En Líthica, MuOM encontró el espacio idóneo para entrar en comunión con los elementos y ofrecer su música desnuda, ocupó todo el ámbito de la gran cantera de piedra arenisca en unas evoluciones escénicas que los llevaron a llenar cada rincón, brindando una experiencia sonora caleidoscópica y envolvente al público que llenaba el aforo permitido. Un lugar mágico para un concierto muy especial.

Unificados los hombres en un vestuario de corte oriental (una lástima que el sector femenino no se unificara también estéticamente con ellos …), ya la imagen primera de los cantantes transporta a un recogimiento y sitúa el evento en una dimensión diferente. Personalmente, me evocó a los monjes esculpidos por Laetitia Lara y, de repente, era como si aquellas esculturas de madera cerrada hubieran tomado movimiento …

Queda patente desde el inicio la gran calidad vocal y formación musical de todos y cada uno de los miembros del grupo, ya que la suya es una propuesta musical de gran dificultad, que pide un conocimiento profundo del instrumento vocal, dominio de la afinación y la armonía, control escrupuloso de la respiración (por la longitud de los sonidos continuos emitidos), y una gran comunión entre todos ellos, fruto, sin duda, de muchas horas de trabajo conjunto.

Para la ocasión, contaron con la cantante y antiguo miembro del grupo, Cumie. Delicioso también el sonido puntual del violín de Farran Sylvan James. Un trabajo impresionante e impactante que el público reconoció con creces y que MuOM correspondió con un canto participativo que unió a todos los presentes en una misma vibración, acompañados también desde el público por el sonido de mar que nacía de la mano de Kaori y el instrumento oriental que aportaba. Un concierto atmosférico, que comenzó acompañado por el canto de los pájaros y las palomas y se cerró con el canto de los grillos, y un masaje para el espíritu en tiempos tan interiormente convulsos como los que nos toca vivir.

Diari MENORCA
Maria Camps
17 juliol 2020

2020-11-06T18:04:38+00:00